Criollo vivio una noche irrepetible en Sushi Oda

PUBLISHED
22 January 2026
SHARE THIS POST

Cuando Luis Arellano se sentó a imaginar una noche junto al equipo de Sushi ODA, lo que surgió no fue un menú de colaboración en el sentido tradicional. Fue algo más cercano a un diálogo: dos visiones que se respetan, se cuestionan y terminan construyendo algo que ninguna de las dos hubiera hecho sola.

La velada reunió a un grupo reducido de comensales que tuvieron el privilegio de asistir a ese momento. Los platos transitaron entre referencias mexicanas llevadas a su expresión más destilada y la precisión japonesa que define cada pieza de Sushi ODA. No fue fusión. Fue traducción. Cada bocado era algo conocido que de pronto se decía en otro idioma, y ese idioma resultaba ser el tuyo.

En Tanaka Hospitality entendemos que las colaboraciones más memorables no ocurren cuando dos cocineros comparten recetas, sino cuando comparten formas de ver. Luis Arellano y Sushi ODA comparten una: la convicción de que en la cocina, la honestidad no es una virtud opcional.

More

Jérôme X Oda
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Suspendisse varius enim in eros.
Jérôme X Oda
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Suspendisse varius enim in eros.
Jérôme X Oda
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Suspendisse varius enim in eros.
Jérôme X Oda
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Suspendisse varius enim in eros.
Wagyu Mafia vivio una noche inolvidable en Señora Tanaka
Wagyu Mafia no es simplemente una marca de carne. Es una filosofía, una obsesión y, en el mejor sentido posible, una forma de vida.
Del mar a la barra: una noche con Lucho Martínez
Cocinar con fuego tiene algo de primitivo, de urgente, de honesto. Lucho Martínez lo sabe mejor que nadie.
Criollo vivio una noche irrepetible en Sushi Oda
Luis Arellano es uno de esos cocineros que no necesita gritar para ser escuchado.
Cuando el arte de Mayuko Sasayama encontró su mesa en Sushi ODA
La colaboración entre la artista japonesa Mayuko Sasayama y Sushi ODA fue exactamente eso: una conversación silenciosa entre dos lenguajes que comparten el mismo origen.